El Gobierno argentino oficializó la creación de la Oficina de Respuesta Oficial (ORORA), destinada a combatir lo que denomina “fake news” o noticias falsas. Aunque se presenta como un mecanismo para desmentir información falsa, críticos advierten que puede usarse para cuestionar titulares de prensa, desacreditar activistas y reforzar un relato oficial. El debate gira en torno a si esta oficina protege la verdad o limita la libertad de expresión.Claudio Jacquelin, vicepresidente del Foro de Periodismo Argentino, aborda el tema en France 24.
