Durante los últimos años, las fuerzas armadas de la República Islámica han construido un amplio sistema de misiles balísticos. Según un informe de 2020 del Centro Nacional de Inteligencia Aérea y Espacial de Estados Unidos, el Gobierno iraní ha logrado desarrollar al menos 14 variantes de este tipo de proyectiles. Estas municiones podrían alcanzar objetivos en Medio Oriente, el norte de África y el este de Europa, así como bases militares estadounidenses en caso de una escalada bélica.
