El Gobierno argentino de Javier Milei pretende aprobar una reforma laboral que ha despertado un fuerte rechazo social y que, entre otros puntos, flexibiliza los contratos laborales, reduce las indemnizaciones, facilita el despido, limita el derecho a la huelga, permite el pago en especie y el fraccionamiento de las vacaciones. Para los sindicatos, la reforma empeora los derechos de los trabajadores, mientras que el Ejecutivo asegura que busca fomentar el empleo. Para analizar el panorama, hablamos con Carlos de Angelis, analista político.
