Tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero en una operación militar de EE. UU., Venezuela entró en una fase de cambios acelerados. La salida del líder chavista abrió expectativas de apertura económica y atrajo interés de inversiones extranjeras. El sector inmobiliario es uno de los primeros en reaccionar, con analistas señalando un resurgimiento en zonas ‘premium’ de Caracas y corredores turísticos clave.
