A menos de un mes de las elecciones al Congreso y de las consultas para elegir a los candidatos presidenciales, en Colombia la violencia continúa en repunte. Este 10 de febrero, el equipo de la senadora indígena Aída Quilcué denunció un presunto secuestro durante varias horas. La semana pasada, hombres encapuchados dispararon contra el vehículo en el que se movilizaba el equipo de seguridad del senador Jairo Castellanos, en el departamento de Arauca, fronterizo con Venezuela, y dos personas resultaron muertas. Todo ocurre en medio de las denuncias del presidente Gustavo Petro sobre un supuesto plan para atentar contra su vida. Lo analizamos con Camilo González Posso, presidente del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz.
