La propuesta de Donald Trump de sacar permanentemente a los palestinos de la Franja de Gaza y que Estados Unidos «tome el control» del territorio para una «reurbanización» ha provocado numerosas reacciones de condena internacional. Mientras, entre las ruinas y incertidumbre sobre el futuro del devastado enclave, los gazatíes han dejado algo claro: no saldrán jamás de su tierra.
