Después de que las revelaciones sobre los vínculos entre el embajador en Washington, Peter Mandelson, y el pedófilo Jeffrey Epstein se convirtieran en una crisis para el Gobierno del Reino Unido, el primer ministro Keir Starmer volvió a descartar cualquier dimisión. No solo Starmer está bajo el escrutinio público: los nuevos archivos también revelaron la relación de Andrew Mountbatten-Windsor, ex príncipe de la Corona, con el pederasta.
