Estados Unidos finalmente se ha pronunciado sobre las nuevas medidas adoptadas por Israel en Cisjordania, y la Casa Blanca ha destacado la importancia de la estabilidad y la paz en la región. Aunque Donald Trump apoya firmemente a Israel, anteriormente había advertido contra la anexión de los territorios palestinos. Las medidas, que tienen por objeto facilitar la compra de tierras a los colonos israelíes, han suscitado numerosas críticas a nivel internacional. Las Naciones Unidas y la Unión Europea han expresado su profunda preocupación, calificando estas medidas de desestabilizadoras e ilegales, al tiempo que instan a Israel a que las anule en favor de una solución basada en la coexistencia de dos Estados. Varias naciones árabes, entre ellas Arabia Saudí, Jordania y Qatar, han condenado estas medidas calificándolas de ilegales.
