El presidente electo de Portugal, António José Seguro, ha puesto en el primer punto de su agenda la emergencia generada por las inundaciones que azotan al país desde hace dos semanas. Mientras intenta digerir una victoria mucho más amplia de lo que él mismo esperaba, Seguro sostuvo una reunión con el mandatario saliente, Marcelo Rebelo de Sousa, y conversaciones con los alcaldes de las ciudades más impactadas.
