El primer ministro británico, Keir Starmer, atraviesa la mayor crisis de su mandato en medio del escándalo por el caso Epstein. Aunque el premier no está involucrado de forma directa, los dedos apuntan en su contra luego de que en 2024 nombrara a Peter Mandelson–quien sí aparece en los archivos Epstein–como embajador británico en EE. UU., en 2024, cuando ya se conocía de su relación con el fallecido pederasta. Las nuevas revelaciones sobre el intercambio de información confidencial entre Mandelson y Epstein, sumadas a las dimisiones de altos asesores en Downing Street ponen en la cuerda floja el cargo del líder laborista.
