En medio de un limbo político, el primer ministro de Haití fue ratificado en el poder. En medio de una grave crisis de seguridad, acusaciones de corrupción y disputas internas, Alix Didier Fils-Aimé concentra el poder ejecutivo tras el fin del mandato colegiado. Mientras la violencia se intensifica y desplaza a miles de haitianos, la ONU prevé que su misión de apoyo llegue en abril.
