La primera ministra Sanae Takaichi, representante del ultraconservadurismo y de una línea dura en materia de inmigración, debería recuperar una amplia mayoría en la Cámara Baja del Parlamento al término de las elecciones legislativas en las que los japoneses votaron el domingo, según proyecciones de los medios difundidas tras el cierre de los comicios. El partido en el poder obtendría entre 274 y 328 escaños, frente a los 198 que tenía anteriormente, en una asamblea compuesta por 465 miembros.
