Cientos de personas acudieron al funeral de al menos 31 muertos que dejó un atentado suicida en una mezquita chiita en Islamabad durante la oración del 6 de febrero. El grupo yihadista Estado Islámico reivindicó el ataque, que es el más mortífero en la capital desde 2008. La seguridad en todo el lugar ha sido reforzada.
