La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, se reunió el miércoles con directivos de la española Repsol y la francesa Maurel & Prom, dos compañías que operan en el país pese a las sanciones estadounidenses, gracias a licencias emitidas por Washington. El encuentro se produce tras la aprobación de una reforma petrolera que abre el sector a la inversión extranjera, como parte de la flexibilización limitada del embargo sobre el crudo venezolano.
