La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una herramienta de detección de cáncer de mama. Según un estudio sueco, con la IA se detectaron el 81% de los casos en el examen inicial, contra el 74% donde no se usó. Pero los científicos han advertido que el software arroja falsos positivos y dependen del análisis de los radiólogos para dar un resultado acertado.
