Las conflagraciones de 2026 en el lado chileno han quemado tres veces más de hectáreas que el periodo anterior, mientras que la provincia argentina de Chubut está viviendo las peores quemas en por lo menos los últimos cinco años. Las razones combinan un cambio en el uso de los suelos, la deforestación de los bosques nativos que son más resistentes al fuego y las sequías prolongadas relacionadas con el cambio climático.
