Estados Unidos continúa presionando la economía cubana al cortar los suministros de petróleo, mientras que México anuncia el fin de sus envíos de crudo. Con una ayuda limitada por parte de aliados como Venezuela y perspectivas lejanas de naciones como China y Rusia, la población cubana sufre graves carencias de combustible, electricidad y productos básicos. Entre los ciudadanos aumentan los llamados al diálogo entre Cuba y Estados Unidos, con la esperanza de aliviar las dificultades.
