El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, anunció la prohibición del acceso a las redes sociales a los menores de 16 años y que las plataformas deberán implementar sistemas efectivos de verificación de edad. Sánchez argumenta que las redes sociales son un espacio de «adicción, abuso, pornografía, manipulación y violencia». España se suma a países como Australia, Reino Unido y Francia.
