La promesa de Rusia de no atacar infraestructura energética ucraniana duró poco. Las explosiones regresaron pasada la media noche de este 3 de febrero, al menos 450 drones y 70 misiles impactaron en varias partes del país, especialmente en Kiev. El país atraviesa unos de los días más fríos del invierno, dejando a miles de personas a la disposición de temperaturas de hasta -20 grados centígrados.
