Desde este 2 de febrero, los turistas que quieran acceder a la Fontana di Trevi y tirar su moneda, uno de los monumentos más icónicos de Italia y una joya del barroco que visitan diez millones de personas al año, deberán pagar dos euros. Desde Roma, nuestra corresponsal, Irene Savio, habló con algunos transeúntes, quienes nos dieron su opinión sobre el impuesto para ingresar a la fuente.
