A 40 años de ese fatídico y frío martes 28 de enero en el que la expectativa mundial se tiñó de luto. 73 segundos después de despegar, el transbordador Challenger se desintegró debido a una falla técnica de la que había reportes. El accidente en el que murió la tripulación entera pudo haberse evitado. ¿Aprendió la NASA las lecciones de la tragedia?
