Laura Fernández, la nueva presidenta electa de Costa Rica y seguidora del oficialismo, logró captar a los votantes indecisos del país, mantener la promesa del mandatario saliente Rodrigo Chaves y la inclinación de reproducir el modelo de «mano dura» del líder salvadoreño Nayib Bukele. Actualmente, Fernández recibe un país con una crisis de seguridad. Rodolfo Colalongo, docente e investigador de la Universidad Externado de Colombia, nos contó más sobre lo que podría seguir para el país centroamericano.
