El gigante tecnológico francés Capgemini anunció este domingo la venta de su filial estadounidense tras la polémica generada por un contrato que mantenía con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos. Investigaciones periodísticas habían revelado días atrás un vínculo «esencial» entre la empresa y el órgano a cargo de la agresiva campaña contra la inmigración del gobierno de Donald Trump.
