En la última semana, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha intensificado su retórica contra Cuba en sus declaraciones públicas. El 27 de enero, durante un evento en Iowa, Trump afirmó que «Cuba estará en crisis muy pronto» y, dos días después, impuso aranceles a todos los países que suministran petróleo a la isla caribeña. En paralelo, a la tradicional marcha de antorchas del 29 de enero se unió una protesta en contra de Washington. El Gobierno cubano calificó la medida arancelaria de Trump de «fascista, criminal y genocida» y no descartó un diálogo.
