Los ingresos rusos por petróleo y gas cayeron una quinta parte en 2025, hasta alcanzar su nivel más bajo en cinco años. Pero, aunque las sanciones occidentales sin duda han influido, los expertos siguen sin estar convencidos de que los crecientes problemas presupuestarios de Moscú vayan a cambiar su determinación de continuar su avance implacable por Ucrania.
