Una obra arquitectónica denunciada por las Naciones Unidas por ser un centro de tortura. Imponente desde el cielo de Caracas, el Helicoide aspiró a ser el centro comercial más moderno de América Latina en la década de los 50. Lo que un día fue considerado futurista se convirtió en la sede de la Policía Nacional Bolivariana, del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional y de personas detenidas por razones políticas. Tras la captura de Nicolás Maduro, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció que el Helicoide se transformará en un centro social, deportivo, cultural y comercial.
