Quedan pocos epítetos en el espectro de la descalificación que Donald Trump y Gustavo Petro no se hayan dedicado mutuamente. Desde “enfermo al que le gusta producir drogas” hasta “cómplice de genocidio”, pasando por “nazi” y “narcotraficante”, muchos son los episodios que los han visto enfrentados. Pero este 3 de febrero esperan terminar de cerrar un capítulo de enfrentamientos, cuando se encuentren en la Casa Blanca con la alianza histórica entre sus dos países como patrimonio común.
