En Estados Unidos, las llamadas ciudades santuario —como Nueva York, Los Ángeles, Chicago y San Francisco— enfrentan una nueva ofensiva del presidente Donald Trump. El mandatario responsabiliza a estas jurisdicciones de la inseguridad y exige al Congreso su eliminación, mientras anuncia medidas que incluyen el retiro de fondos federales y el despliegue de autoridades migratorias. Desde Washington, nuestra corresponsal, Natalia Cabrera, nos amplía.
