La Comisión Europea abrió una investigación a Grok, la inteligencia artificial de Elon Musk, para determinar si la red social protegió a sus usuarios frente a la difusión de contenido ilegal y dañino. El caso surge tras la generación de imágenes explícitas de mujeres y menores, lo que alarmó a reguladores y provocó bloqueos temporales en países como Indonesia, Filipinas y Malasia.
