Un nuevo cruce entre Irán y Estados Unidos incluye el envío del portaaviones USS Abraham Lincoln a las costas iraníes, la amenaza persa de atacarlo y una escueta apertura al diálogo desde la Casa Blanca: Estados Unidos está «abierto a hacer negocios» si Irán lo desea, según reportó Reuters. Por su parte, Italia puso sobre la mesa de la Unión Europea la posible designación de la Guardia Revolucionaria como grupo terrorista.
