Comenzó el domingo 25 de enero la votación de la ronda final de unas elecciones generales en tres fases en Myanmar, culminando unos comicios de casi un mes que ratifican a los gobernantes militares y sus aliados para formar un nuevo Gobierno en medio de una guerra civil. La comunidad internacional ha condenado la exclusión de los territorios controlados de los rebeldes, calificando el proceso electoral como una farsa.
