Los agentes federales de inmigración estadounidenses llevaron a cabo otra operación en Minneapolis en la que resultó muerta una persona. Las autoridades gubernamentales del estado expresaron su horror. Según la administración federal, los agentes dispararon “en defensa propia” después de que el hombre se enfrentara a ellos. El fallecido era un residente local de 37 años, ciudadano estadounidense y propietario legal de armas sin antecedentes penales. El presidente Donald Trump acusó a los dirigentes de Minnesota de “incitar a la insurrección”.
