El gobierno mexicano reafirmó su decisión de mantener los envíos de petróleo a Cuba, una política que podría tensar la relación con Washington. El gesto llega en un momento sensible: tensiones geopolíticas regionales, mientras la isla atraviesa una crisis energética y México registró en 2025 su mayor volumen de envíos de crudo y derivados a La Habana en al menos 25 años.
