En Turquía, país vecino de Siria, el presidente estadounidense, Donald Trump, empezó a vaciar las cárceles de yihadistas del Estado Islámico, controladas hasta ahora por los kurdos. Las prisiones pasaron a manos de Damasco, aliado de Turquía durante la última ofensiva contra las milicias kurdas de las Fuerzas Democráticas Sirias. De unos 7.000 prometidos por Washington, hasta ahora se ha confirmado el envío de 150 presuntos yihadistas a Irak, aunque podrían ser más. Nuestro corresponsal desde Estambul, Adrià Rocha, nos amplió la información.
