Muchos migrantes venezolanos huyeron del hambre y de la dureza del régimen en Venezuela para buscar refugio en Cúcuta, ciudad fronteriza de Colombia. Aquí siguen viviendo en condiciones complejas, una tierra de acogida amenazada además por la presencia de grupos armados. Aún así e incluso tras la captura de Nicolás Maduro, no contemplan regresar a su país.
