A pesar de la ola de frío polar, manifestantes en Minneapolis se reúnen frente al edificio de la Policía Federal de Inmigración, donde permanecen detenidas algunas de las personas arrestadas. Algunos de los presentes también llevan ayuda para quienes han sido liberados tras haber estado recluidos por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Por otro lado, la detención de un niño de cinco años ha reavivado la indignación.
