La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, disolvió este viernes 23 de enero la Cámara Baja del Parlamento, lo que allana el camino para elecciones anticipadas el 8 de febrero. Con esta medida, la premier busca capitalizar su popularidad para ayudar al partido gobernante a recuperar escaños en el Legislativo tras las importantes pérdidas en los últimos años.
