Con una entrada memorable en Davos y unas gafas de aviador con lentes azules, el presidente francés, Emmanuel Macron, acaparó las portadas de periódicos en todo el mundo. Sin embargo, quien más celebró el atuendo de Macron fue el fabricante de los famosos lentes, Henry Jullien, una empresa de gafas de lujo. Tras atravesar dificultades financieras, la compañía afirmó que el apoyo tácito del presidente ha provocado una avalancha de pedidos. Según la oficina del mandatario francés, el uso de estas gafas se debe a la rotura de un vaso sanguíneo en el ojo derecho.
