España sufrió dos accidentes ferroviarios en tres días, lo que ha suscitado inquietudes en materia de seguridad y mantenimiento en los trenes. El 20 de enero, un tren chocó contra un muro de contención en Cataluña, causando la muerte de una persona y decenas de heridos. Las autoridades consideraron que el incidente era imprevisible, pero suspendieron los servicios por precaución. El accidente se produjo tras la colisión mortal el 18 de enero entre dos trenes en Adamuz, que se cobró la vida de decenas de personas. Los incidentes han provocado la indignación de la opinión pública, sindicatos y pasajeros.
