El avión de combate F-35, fabricado por Estados Unidos, se ha convertido en un símbolo de la dependencia europea del armamento estadounidense. Hace dos años, Dinamarca celebró la entrega de cuatro de estas aeronaves y, recientemente, sobrevolaron Groenlandia, territorio que el presidente Donald Trump quiere reclamar. En total, 12 países europeos de la OTAN poseen o ya han encargado aviones de este tipo. Las importaciones de armas estadounidenses a Europa han aumentado en los últimos años del 52% al 64%.
