El Ejército israelí comenzó a marcar la llamada «línea amarilla», el límite hasta donde debe replegarse según el acuerdo de alto el fuego firmado con Hamás. Sin embargo, la orden de permanecer al oeste de esa línea ha impedido que cientos de miles de habitantes de Gaza regresen a sus hogares. La ONG israelí Gisha advierte que se trata de una frontera «indistinta», que expone a la población civil a un mayor riesgo. Reportaje de Lise Kiennemann, Nathan Gallo y Guillaume Maurice para France 24.
