Las redes sociales han añadido amenazas nuevas para la salud física y mental de los menores, a las que acceden, a menudo sin el control de los adultos. Australia se ha convertido en el primer país en prohibir las redes sociales a menores de 16 años y Francia prepara medidas similares para los menores de 15. ¿Sirven estas prohibiciones? ¿A qué se exponen los menores? ¿Cómo protegerlos de los algoritmos?
