Tras dos días de reuniones en Beijing, el primer ministro canadiense Mark Carney anunció que su país rebajará los topes a la importación de autos eléctricos chinos, a cambio de la reducción de tarifas a los productos agrícolas canadienses. En la primera visita de un mandatario de Canadá a China en casi una década, Carney celebró una «nueva alianza estratégica» con el gigante asiático, mientras Ottawa busca reducir su dependencia de Estados Unidos.
