La Ley de Insurrección de 1807, que Donald Trump busca invocar en Minnesota, otorga facultades al presidente para ordenar el despliegue del Ejército estadounidense y “federalizar” la Guardia Nacional a nivel nacional para reprimir una insurrección, la rebelión o la violencia interna. Según apunta el Centro Brennan para la Justicia, se trata de un conjunto de resoluciones promulgados por el Congreso entre 1792 y 1871.
