El país, entre protestas y represión, cortó las comunicaciones para un país de más de 90 millones de habitantes, ahora en protesta, al menos parcialmente, contra su Gobierno. Gholamhossein Darzi, el representante permanente adjunto de Irán ante la ONU, afirmó ante el Consejo de Seguridad que su país responderá con una acción «decisiva» y conforme al derecho internacional a cualquier agresión contra la nación persa.
