El Departamento de Estado ordenó congelar el procesamiento de visados para inmigrantes de 75 naciones, entre las que se encuentran Brasil, Rusia, Irán o Cuba. La Administración Trump afirmó que busca «poner fin al abuso del sistema migratorio de Estados Unidos» y evitar la entrada de extranjeros «que se beneficien de la asistencia social y las prestaciones públicas». Críticos advierten que la medida limitará la inmigración legal.
