Las desinformaciones en temas relacionados con la salud y la ciencia se ha vuelto habituales. La utilización de supuestos avances científicos que curan enfermedades, el brote de alguna enfermedad e incluso posturas no verídicas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) son utilizadas en redes sociales para causar impactos o generar ‘clics’ en publicaciones.
