Tras dos semanas de protestas antigubernamentales, el ejecutivo iraní mostró apoyo en marchas masivas difundidas por medios estatales, con consignas contra EE. UU. y homenajes a los efectivos fallecidos. El líder supremo Ayatolá Alí Jamenei lanzó un mensaje directo a Washington. Mientras tanto, redes sociales reflejan escenas de horror y organizaciones de derechos humanos denuncian centenares de muertos, en medio de amenazas de intervención estadounidense.
