Dinamarca ha sido durante años un referente digital: servicios públicos en línea, identificación electrónica y tabletas en las aulas desde 2011. Pero ahora, las autoridades están dando un giro en educación y políticas tras datos sobre salud mental y rendimiento escolar infantil. El país vive un regreso a lo analógico: móviles prohibidos en escuelas y actividades extraescolares, vuelta al aprendizaje predigital y una prohibición de redes sociales para menores de 15 años. ¿Por qué? Informe desde Copenhague.
