Miles de hectáreas han sido consumidas por los incendios forestales en la Patagonia argentina, en la provincias de Chubut, Río Negro y Santa Cruz. Los habitantes cercanos a los focos de las conflagraciones han tenido que ser evacuados. La sequía y los fuertes vientos han sido factores claves de la propagación de los incendios, que se han repetido en los últimos años.
